18/12/10

juego de navidad

Te propongo que me digas cosas que te gustan. Me apetecen destellos de felicidad!

Empezaré yo misma con el juego:

  • Me gusta estar con mi hija.
  • Me gusta leer un libro.
  • Me gusta hablar con vosotros.
  • Me gusta notar el fresquito en las mejillas.
  • Me gusta caminar por la montaña.
  • Me gusta sentirme feliz.
  • Me gusta tener amigos.
  • Me gusta inventar canciones y canturrearlas.
  • Me gusta alimentarme.
  • Me gustan los mimos.
  • Me gusta oler las cosas.
  • Me gusta poder elegir.

faig nyam nyam

A la cadireta faig nyam nyam
i menjo molt i em faig gran gran...
A la cadireta faig nyam nyam
i menjo molt i em faig gran gran...

17/12/10

retirada

El guerrero sabe cuando debe retirarse para fortalecerse
y esperar a que sea el momento adecuado.

12/12/10

mar de lodo

En medio de un mar de lodo ¿qué podía hacer? Nada más que seguir intentando nadar aunque a cada brazada le faltara un poco más de aliento. Prácticamente se encontraba medio muerta, pero morir no era una de sus opciones.
Metida en ese espeso líquido oscuro se preguntaba cómo, sin darse cuenta, había llegado hasta allí. En el fondo lo sabía perfectamente aunque no se temía llegar tan lejos y por esa falta de precaución se hallaba casi hundida y sin fuerzas. Por lo menos ahora, entre cada uno de sus pesados movimientos, podía ver claramente que ese medio no le era propio, que no quería estar así y que usaría todas sus fuerzas para llegar al final.
Miró alrededor, se veía una sombra borrosa puro reflejo de su fatigado rostro. Ya no lloraba, ni gritaba, ni siquiera lo intentó. A duras penas podía respirar.
Tan solo sus ilusiones le ayudaban a volver a levantar los brazos para no hundirse en el espeso barro. Recordó una película que vio durante su adolescencia y su protagonista que le produjo el primer destello de amor. Sonrió. De repente la certeza de que lo iba a conseguir la invadió, nadó un poco más rápido pero se cansó hasta quedar extenuada.
No podía seguir, se dejó vencer... Pero de repente notó algo en sus pies. ¡Arena!
Casi a cuatro patas llegó hasta la orilla, se dejó caer rendida pero feliz. Justo un instante antes de quedarse dormida pensó en una ducha caliente y en olvidar. No, olvidar no. Pasar página.
Soñó que era un gran árbol con sus ramas ondulando al ritmo de la brisa fresquita de las noches de verano.

4/12/10

busco nudos

Ando buscando nudos, los nudos que están por venir.
Esos que aunque todavía no los veo sé que están ahí esperándome.
Nudos que junten mi vida con caminos de otras personas con las que tenga algo en común.
Abrir la puerta y salir.
Plantar semillas y crecer.
Seguir la cuerda.