15/7/08

Pequeño incidente

De pronto el viejo Crprr interrumpió lo que estaba diciendo, abrió grandes los ojos, se llevó la mano derecha a la garganta y dijo:

- AGHH HHHH GHHHGH GHGGGGG...

Y todo lo demás pasó en un abrir y cerrar de ojos.

- ¡SE ESTÁ AHOGANDO! - gritó la vieja Crcl - ¡QUE ALGUIEN HAGA ALGO!

Y el camarero Flacucho hizo algo. Tiró la bandeja con los capuchinos, se puso detrás del viejo, le pasó los brazos por debajo de los sobacos y le estrujó el tórax con todas sus fuerzas:

- AGGHHHHH... - El viejo sonaba como un acordeón pinchado.

Flacucho lo exprime otra vez, como a un limón gigante:

- GGGGGGGGGGGHHHH... - La cara del viejo pasó del blanco papel al rojo sangre en 0,2 segundos.

Otra vez lo intenta Flacucho. ¡Ahora con todas sus fuerzas!

- AGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGHHH... COF, COF...

Entonces de la garganta del viejo Crprr salió escupida esa palabra que se le había atragantado:

- GRACIAS.

Era una palabra pequeñita, fácil de pronunciar, pero por falta de costumbre, al viejo aquel se le había atravesado y casi acaba con su vida.

En fin. Poco a poco todo volvió a la normalidad.

- HA SIDO SOLO UN SUSTO - dijo la señora Crcl.

- VÁMONOS DE AQUI - dijo Crprr.

Y un momento después ya nadie recordaba lo sucedido.

(from: http://futuroperfecto.blogia.com)