Las hojas de los árboles caen lentamente, pero de repente, cuando sopla el viento y es el momento adecuado, caen todas de golpe, dejando pelado al árbol que seguirá su camino interior hacia el invierno.
Igual me sucede a mi. Mis máscaras se están pudriendo y caen lentamente. Esta gran época de cambios profundos, de oportunidades para “renacer” me la brinda la vida. Parece que me quede sin nada, como el árbol, pero es el momento propicio para ser más yo misma, sin adornos.
Es otoño y me preparo para el invierno, un invierno que se me antoja lleno de paz. Como esa paz que he sentido esta tarde al oscurecer, mientras paseábamos por el paseo del pueblo, ese aroma a brisa fría ha entrado en mi. Me ha susurrado cuentos dulces, como esa sensación al llegar al hogar cuando fuera hace frío.
6 comentaris:
Caigan las máscaras...
Un beso y un abrazo cálido.
.-ARDA: Cierto, el otoño y el invierno no tienen por qué ser épocas de oscurantismo, tristes o aburridas.
.-Pueden y deben, ser momentos de recogimiento y descubrimiento de un mismo; de encontrar nuestra verdadera naturaleza, y por qué no, de seguir disfrutando de la vida con la misma intensidad que se hace en primavera o verano.
.-Saludos.
vaciarse para sentirse plena, desnudarse para abrazar lo que una es, sin tapujos, sin críticas, sin ego, con el amor universal hacía un todo que sólo se percibe con los ojos del alma cuando las máscaras desaparecen.
Un abrazo de luz.
Arda, tienes una inspiración que ya la quisiera yo para mí. Realmente genial. Un fuerte abrazo y ánimo que ya llega la Navidad :))
JuanMa; eso, que caigan, parece que duele pero en realidad es un alivio!
Andybel: totalmente deacuerdo!
Alas; percibes exactamente lo que quería contar, esa capacidad tuya de entenderme me encanta.
Chiriveque: muchas gracias! Si te pusieras, seguro que también la encontrarías, todos tenemos una musa!
En otoño parece que todo vuelve al interior... el frío exterior nos hace buscar refugio en la casa, la noche llega antes y disfrutamos más de la intimidad... tal vez nos sintamos más seguros así... pero creo que esa sensación de paz al llegar al hogar, es algo que vale la pena disfrutar
Un beso
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