9/12/08

¿medieval?

Hoy, martes - lunes, hemos vuelto a la normalidad.
Este finde ha sido una locura, millones de personas han venido a ver el mercado medieval.
A decir que de medieveal no tiene NADA.
Se trata de paraditas de varias cosas tipo objetos, árboles y comida.
Sí que podemos encontrar algún artesano trabajando, pero la verdad, lo que abundan son las paraditas tipo mercadillo.
Eso si, los dependientes se disfrazan un poco y visten las paradas estilo marrón-granate-viejo-medieval.
En fin, yo no comprendo como puede ser que venga tanta gente...
Primero cola en la carretera (la C 17 totalmente colapsada ya desde granollers).
Luego cola para encontrar aparcamiento.
De nuevo cola para pasear y ver las paraditas. Aplastados por los de delante y los de detrás, intenten torcer el cuello y admirar lo que ofrecen las paraditas. Ni se le ocurra parar en plena corriente! Si desea comprar algo, busque una esquina, ancle bien los pies y resista los empujones. Se recomienda cambiar los billetes grandes para llevar suelto en el bolsillo (es más rápido).
Como hace frío, el cuerpo pide entrar en algún establecimiento y tomar algo calentito.
Pues cola también.
Al irse el sol, la temperatura baja radicalmente (por algo estamos en Vic...)
Entonces claro, cola para salir y cola otra vez en la carretera.

Aiiisss, ¿llegarán a casa de mal humor? o se lo habrán pasado bien y ¿volverán el próximo año?

Evidentemente yo me fui (como cada año), tengo terror a la muchedumbre, odio las colas y recién venida de Marruecos ya tengo el cupo de compras hechas.

Decidí bajar a la playa que estaba desierta salvo por mi hermana, una servidora y un par de parejas en pleno ataque de romanticismo.
Premià de Mar es mi antiguo pueblo, reviví momentos, me encontré a personas que hacía milenios que no veía, comí pescado y bebí vino blanco.

Además, el placer del 4-0 (no sé si ganaremos la liga, pero lo bien que lo pasamos desde hace unas semanas, esto no tiene precio!).

Vean las fotos que acompañan esta crónica y, por favor, dele una oportunidad a la ciudad de vic y visítenos un finde sin el mercado medieval ;D

Paciencia y estar alerta son las claves para poder aparcar...

Este vendedor iba bien disfrazado y sin pasar frío

El mercado a las 10:15h ya está a tope
Con esta temperatura, bbbrrrrrr lo que apetece caminar por la calle, ¿unas castañitas?
Qué bien organizados, todos caminan por el espacio indicado. Por detrás del mercado no hay ni una alma...

Playa de premià, quizá no se ve bien, pero me encanta la silueta de barcelona al fondo...

6 comentaris:

Melpómene ha dit...

Todos los veranos paso de largo cerca de Vic, sin parar nunca, algún año tocará. Con lo rico que está vuestro fuet y la butis mmmmm. Pero de los mercados medievales pienso lo mismo, mejor ir en dirección contraria donde no hay gente.
Un petonet!!!

Anònim ha dit...

guapa, que ilu me ha hecho ver la paradita de las castañas, si supieras lo que me cuesta encontrar aqui boniatos... ni te lo imaginas. el otro dia descubrí una fruteria que eran de cadiz y me los traen. hacía casi 7 años que no comiamos uno. un besote

bruixot ha dit...

Es cierto que cada vez parece un gran negocio esto de los medievales, sobre todo por los altos precios que no tienen nada que ver con la época. Es cierto que se trata de trabajos artesanos, una buena parte, pero se pasan un poquito.

Un besito

Mónica ha dit...

Hola ¡me encantó el mercado medieval! ¡Qué pintoresco! Estuve en Barcelona, pero no lo conocí.

Bss. mi querida arda, quería desearte además felices fiestas y que en el 2009 nos sigamos visitando.

Bss.

Anònim ha dit...

Arda, apreciada Arda, Adoro esos toldillos y mercados tradicioinales de muchas regiones del mundo. Gracias por compartir esas costumbres de tan natural región.

Un abrazo gigante!

C.C.Buxter ha dit...

Te comprendo, básicamente porque odio las aglomeraciones; ni siquiera me acerco al mercadillo que hacen cerca de mi casa...

Mi madre trae del trabajo un suplemento que dan con el Avui y que se llama Sortim, en el que te hacen propuestas para pasar el fin de semana; normalmente incluyen este tipo de mercados o fiestas locales, pero siempre pienso: si pudiese ir, iría cualquier fin de semana... menos este.

Esto sí, unas castañas calentitas me vendrían muy bien.