La apuesta está cerrada, pero a veces me invade la duda.
Esa maldita duda que me persigue desde hace ya bastantes años.
En un momento lo veo todo claro, al día siguiente me asalta la duda.
He apostado por él, él es mi vida, es mi amor, mi compañero, mi amante y mi amigo.
Vivimos realmente bien, nos entendemos, compartimos muchas cosas sin dejar el mundo personal de cada uno y, muy importante, nos reímos juntos.
A los dos nos gusta la vida natural, dedicarnos al cultivo personal, a crecer como personas, leer y alimentarnos bien (por algo nos conocimos en un curso de cocina).
En la apuesta a la que hago referencia no me jugué dinero. Lo que hay en juego es emocional, quizá con más riesgo que si fuese algo material.
A mi, el insinto maternal no es que me llame, si no que me grita, sale desde lo profundo de mi ser la Diosa Madre, un deseo que llega a ser doloroso incluso.
Si sólo dependiese de mi ya tendría unos cuantos.
Pero no depende sólo de mi. En esta decisión somos 2.
Pensé en decirle que o tenía un hijo conmigo o me iba con otro, pero para que voy a decir esta bobada si para mi no hay ningún otro posible.
También pensé en tenerlo sola, pero me dí cuenta que era otra tontería pq no es eso lo que quiero. Lo que quiero es tener un hijito con él.
Así que visto esto, que lo mío me costó, hice mi apuesta.
Aposté por el pensamiento positivo; borré "si tuviera un hijo" y lo cambié por "cuando tengamos nuestro hijo".
Aposté también por darle su tiempo; esperarle a que llegase y no forzar la situación.
La apuesta está cerrada, no la cambio.
Pero a veces, esa DUDA, ese ego, esa nostalgía de lo que nunca fue, ese MIEDO, esa IMPACIENCIA se apoderan de mi. Esos días lloro en silencio una tristeza infinita.
Él lo sabe. Entonces me mira tiernamente, me ofrece su mano y su corazón, me acaricia el pelo, en su mirada veo tanto amor... y un poquitín de egoismo mezclado con un poco de síndrome peter pan.
Le amo y por eso mantengo y renuevo mi apuesta.
Como siempre, puede que me equivoque, puede que todo salga mal y que termine en un desastre total. Pero puede también que tenga un final feliz que no sea más que un comienzo.
Es esta manía mía de apostar por lo que me dicta el corazón, esa costumbre que me trae quebraderos de cabeza, que me introduce en extraños laberintos y me hace apostar a números inciertos.
3 comentaris:
Yo pienso que la apuesta más segura es la que te dicta el corazón, que en definitiva es la que te guía y tú sigues. Que el momento no ha llegado...ya llegará. ¿de qué sirve que una persona que cubra el instinto maternal, si luego no está contigo? Cumpliste un objetivo: tienes un niño, pero perdiste tu sombra...todo seguiría igual o quien sabe si peor. Si estás a gusto con tu chico, no te preocupes que todo llegará y entonces estarás doblemente a gusto ;)
Un besito
Hola corazón, tema delicado, y aunque no me veo con el coraje de opinar por que cada situacion es un mundo particular, te recomiendo el libro: los nueve peldaños.
No te dará ninguna respuesta, quizás, incluso cuando empieces a leerlo, si es que lo haces, creerás no enterarte de nada, pero a medida que vayas leyendo el libro te llevará a un mundo dónde te responde que siempre es el alma de un ser el que elige a dos canales de luz(nuestros padres) para venir...Así lo creí hace tiempo y este libro me lo confirmo, no es que haya que creerselo, supongo que vibra con mi forma de sentir..Pero creas o no en todo eso merece la pena leerlo...
Un besito y felices fiestas...sé feliz y que el universo te colme de todo lo bello que ansía tu corazón..
Hola wapa! Pero tú eres jovencita, no? No te agobies por esperar un poco, hace falta que él lo tenga claro y lo quiera, no sólo por él o por ti sino principalmente por el peque. Y no es una apuesta tan arriesgada, más lo sería dejar a quien quieres -con lo que cuesta encontrar eso- por un papá que no sabes si existe o un banco de esperma.
Un besito
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