El otro día soñé que un amigo se iba a la Índia y yo sentía unas ganas tremendas de irme con él.
De pronto me desvelé, miré por la ventana, era madrugada.
Siempre me ha fascinado la madrugada, esa luz mágica tenue y prometedora de un nuevo día que ya llegó.
Me senté y al recordar el sueño me dije a mi misma:
- Niña, ¿tienes ganas de irte de viaje?
- Si, muchas. El último viaje a una cultura lejana fue hace bastante tiempo.
- ¡Pues ahora tienes tiempo y dinero!
Así nació esta aventura que ay empiezo a vivir.
Claro que paralelamente sigo preprando opos e insertandome en el mercado laboral (vaya una libra soy yo...).
Hay que tener en cuenta las circunstancias de cada momento y de cada persona. A mi, aunque me guste estar sola, me da miedo irme a otro país completamente sola. Imagino cosas terribles que me pueden pasar y no me relajo lo suficiente. Quizá por este mismo motivo sería un buen ejercicio irme sola. Pero no, no me apetece.
Bien, opciones: viaje de trabajo solidario o cooperativo, viaje organizado en grupo, viaje en grupo espontáneo...
Otro día hablaré de los viajes solidarios, hice uno hace unos 10 años, cuando este movimiento empezaba. Creo que ha llovido bastante...
Lo estoy mirando a ver cuál me seduce más.
Por otro lado, lugar: hay varios destinos que me atraen pero, resumiendo, me llama el desierto. Ese paraje desconocido para mi, esos ojos negros profundos, la magia de las dunas, las especies aromáticas, la vegetación salida de la nada... SAHARA, cercano y misterioso.

Tal vez mañana cambie de opinión, tal vez no. Así estoy, voy con el viento, sin resistencia, viviendo las cosas tal como vienen, sin dejar nada de lado.
Termino con un poema saharaui:
Así nació esta aventura que ay empiezo a vivir.
Claro que paralelamente sigo preprando opos e insertandome en el mercado laboral (vaya una libra soy yo...).
Hay que tener en cuenta las circunstancias de cada momento y de cada persona. A mi, aunque me guste estar sola, me da miedo irme a otro país completamente sola. Imagino cosas terribles que me pueden pasar y no me relajo lo suficiente. Quizá por este mismo motivo sería un buen ejercicio irme sola. Pero no, no me apetece.
Bien, opciones: viaje de trabajo solidario o cooperativo, viaje organizado en grupo, viaje en grupo espontáneo...
Otro día hablaré de los viajes solidarios, hice uno hace unos 10 años, cuando este movimiento empezaba. Creo que ha llovido bastante...
Lo estoy mirando a ver cuál me seduce más.
Por otro lado, lugar: hay varios destinos que me atraen pero, resumiendo, me llama el desierto. Ese paraje desconocido para mi, esos ojos negros profundos, la magia de las dunas, las especies aromáticas, la vegetación salida de la nada... SAHARA, cercano y misterioso.

Tal vez mañana cambie de opinión, tal vez no. Así estoy, voy con el viento, sin resistencia, viviendo las cosas tal como vienen, sin dejar nada de lado.
Termino con un poema saharaui:
DIAS Y DIAS
hay días en los que
duelen las pisadas del tiempo,
días en los que el mar parece
la lagrima de un dios melancólico,
el desierto una cicatriz
en las costillas de la tierra,
y el sol una lluvia de brasas.
Días en los que la esperanza se
cruza de brazos.
Pero hay días en los que
el tiempo es solo una sonrisa
que vuela,
días en los que se me antoja:
diluir en una paleta todos los colores
del arcoiris,
hacer un pincel de las plumas de una nube,
pintar un mundo sin eje y con varios polos,
y jugar a los dados con las esquinas cardinales.
7 comentaris:
Suena bien. Un día yo también haré cosas de esás. Besos
hello, Al Sahara? yo lo tengo a 90 km. y ahora mismo lo odio, porque nos está enviando una de bichos raros que no veas. Oye, bichos de verdad eh? no pienses mal
besotes wapa
sabes? por qué yo ahora no me siento con fuerzas de dejar mi trabajo, si no casi que me me perdería por un tiempo allí en el desierto.
Deseo que disfrutes del camino, tomes el que tomes...besos
dias de todos los colores.. ten cuidado con los oasis..
hola arda... precioso poema.
bsss.
En una asignatura del instituto, nuestro profesor nos hizo leer (previo pago) un libro suyo sobre el misticismo del ermitaño y del viaje por el desierto. Venía a querer decir que en el desierto, precisamente porque no hay nada que ver, es donde uno puede encontrarse a sí mismo con más facilidad. A pesar de eso, a mí no me convence mucho...
¿Sabes qué me gustaría hacer a mí? El camino de Santiago. De hecho, cuando apruebe (o cuando suspenda definitivamente) tengo apalabrado hacer el camino de Santiago con un amigo de la Universidad. Además, lo bueno que tiene es que no hace falta ir con nadie, porque como está lleno de gente, puedes unirte a cualquiera.
Bueno, pues ya nos dirás hacia donde diriges tus destinos próximamente :)
Hola wapa! ¿Cómo andas? Nos tienes sin noticias... Beso!
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