2/4/08

un pedazo de mi se remienda

Después de mucho tiempo, he empezado a perdonarle. ¡Cuánto dolor causa la rabia, cuanto sufrimiento creer que no me quiere, cuanta decepción esperar lo que no llega!
Pero no podía hablarle, ni acercarme a él. Así que el muro fue creciendo y mi dolor quedó implícito en mis relaciones con los hombres y, en general, con todo lo masculino, lo yang, aquello relacionado con el arquetipo del padre.
Me faltó la figura paterna y eso marcó muchos años de mi vida. Primero las lágrimas fluían a borbotones mostrando la pena de la niña triste, luego se me volvió más frío, menos llamativo pero no por ello menos traumático.
Pasada la adolescencia creí que ya no tenía ese problema, pensé que ya lo había superado, que sencillamente él no estaba en mi vida y punto.
Pero no era cierto, sin embargo no lo supe hasta que empecé a practicar reiki. Al interesarme por el tercer nivel de dicha técnica, alguien me preguntó:
- ¿hay algo que debas perdonar y que no lo hayas perdonado?
En una milésima de segundo, todos esos años de melancolía, de ira no canalizada, de amor no correspondido pasaron por mi cuerpo. La mente veía imágenes y el cuerpo sentía las emociones.
- Sí, hay algo que no he perdonado.
Lentamente, muy lentamente, algo empezó a cambiar. Me sentí capaz de hacer lo que realmente me apetecía; llamar a mi padre y hablar con él. Sin ninguna pretensión demasiado ambiciosa, con el tembleque en las piernas y el gran apoyo de mi amorcito, lo hice. Le llamé por su 50 cumpleaños (excusa perfecta, no?).

La conversación fue bien (teniendo en cuenta que hacía más de 10 años que no nos escuchábamos) y al final me dijo que era el mejor regalo que había tenido, que le llamaran sus hijas. Ahora lloro, pero hay una sonrisa en mi rostro, se mezclan tantas cosas...

Mansamente estamos volviendo a contactar. Aunque en todas las ocasiones soy yo la que da el paso, no me importa puesto que quizá para él es mucho más difícil que para mí. Nunca se sabe que le ocurre al otro, como lleva sus procesos.

La última ha sido enviarle un libro sobre vinos por el día del padre. Le ha gustado. Estoy contenta. Como dicen en Italia: piano piano si va lontano.

Doy gracias a todos aquellos que me han escuchado durante estos años, gracias a la vida por ofrecerme la oportunidad de perdonar (paso necesario para alcanzar la felicidad), a mi madre por no criticarlo nunca, a mi pareja por animarme y amarme, a mi hermana por la complicidad que adquirimos y que jamás se romperá, a este blog (y con él a vosotros queridos amigos) por darme la oportunidad de expresarme y a mi padre, especialmente, por aceptar la mano que le tendí.
Ahora camino hacia un abrazo, voy a buscar sentir su cuerpo, ver sus ojos, tocar sus manos, sentirle más cerca. Aun falta bastante para llegar, queda lejos, pero siento que nos vamos acercando.

4 comentaris:

bruixot ha dit...

Pues yo creo que después del primer paso, ese abrazo ya no es nada, está más cerca que nunca. Me parece muy loable tu actitud por saber perdonar y acercarte. No siempre es fácil dar el primer paso y tú lo has conseguido. Lo más interesante ahora es que ya no hay quien te pare. Hablando se entiende la gente!

Un besito

Anònim ha dit...

Vaya arda, eso dice muchas cosas de ti (buenas todas)..

Felicidades.

arda ha dit...

hoy he vuelto a leer el post, que lo escribí en un par de minutos, tal cual me salía (si lo pienso mucho no lo escribo...) tiene la fuerza de la verdad!!

Os agradezco vuestras dulces palabras, aunque no siento que esté haciendo nada loable... lo que siento es cierto alivio que va en aumento, ¿quizá sólo lo haga por egoísmo?
En fin, desde que este blog está vivo, no había sacado a la luz este tema y creo que al explicitarlo otro pedacito de mi se ha remendado.

Medea i bruxot >> sois mis cómplices ;DDDDD

besitos !

la danza de la vida ha dit...

se me han saltado las lágrimas leyendote, querida arda. Sabes perfectamente que puedes hacerle reiki a la situación, no para cambiar a tu padre, tú ya me entiendes perfectamente, un alma que perdona tiene una inmensa capacidad de amar...sin conocerte demasiado permiteme que te diga: que me siento orgullosa de ti, ya no pienses en esos años sin hablaros, piensa en los que te quedan para poder abrazarle..un besazo de calidez querida niña