Como un automáta con corazón (tipo blade runner) me levanté, café con leche, ducha y palante.

Al llegar a la puerta del edificio donde trabajo, mi cabeza y mi alma aun estaban en portugal pero mi cuerpo subía las escaleras hacia el tercer piso. Hacia el contrato de 365 días con 23 libres.
Sin darme cuenta ya estaba delante del ordenador. En 10 minutos reunión, traspaso de los proyectos y liada otra vez.
Suerte que los viajes siempre me dan riqueza, me hacen ver las cosas de diferente modo, conocer otras personas, otras formas de vida, otras músicas me da el toque de magia que consigue no ponerme triste. Mmmm, que dulce fue teneros cerca...
Sin embargo la pregunta está en el aire: ¿soy yo esta chica que sube hacia el tercer piso?
Fado do Lisboa (Misia)
4 comentaris:
no, a mi me parece horrible no saber, quiero saber YA que piensa de mi!!!
Hay ardita, que duro es volver. Aunque miralo de esta forma: si no existieran los contrastes.. si no existiera la rutina.. no apreciariamos cuando salimos de ella.
Mucho ánimo para subir esa cuesta.
PD: cuentanos algo de Portugal para los que no hemos estado..
PD2: bellisima eleccion musical
otra vez a viajar al olvido: claro que si! estoy deacuerdo contigo, saber lo que hay!
medea: que alegría verte por aquí! gracias cielo, ahí estamos!
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